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Madrid sigue reinando

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MADRID SIGUE REINANDO

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La selección madrileña sub18 bate a Catalunya y se proclama Campeona de España en Conil

 

El sol abrasaba el césped sintético del Municipal José Antonio Pérez Ureba y el himno del centenario de la Real Federación Andaluza de Fútbol tronaba por los altavoces cuando las jugadoras de ambas selecciones calentaban en los minutos previos a la gran final del Campeonato de España 2015. Catalunya llegaba después de haber doblegado a una brava selección andaluza en los penaltis, a los que ambas acudieron después del empate a uno que reflejaba el marcador transcurridos los noventa minutos reglamentarios. Las madrileñas, para aquel entonces, ya esperaban rival después de batir de manera inapelable a una selección asturiana que no fue rival para las de la capital (4-0). Estas cuajaron un gran partido y desarbolaron a las guajas en una semifinal que pronto se decantó del lado madrileño.

 

Para las catalanas, la final representaba, entre otras muchas cosas, la oportunidad de consumar venganza después de caer en penaltis contra las madrileñas, el año pasado en la semifinal y para las de Alejandro López, la oportunidad de cerrar el círculo dorado de esta generación, que ya fue campeona de España sub18 en 2014 y campeona sub16 en 2013. Con todos estos alicientes y con el tan buen cartel que representa un Madrid contra Catalunya, Catalunya contra Madrid, calentaban las jugadoras en la alfombra verde, (sintética, eso sí), del estadio del Conil Club de Fútbol, equipo local.

 

Hacíamos referencia al himno del centenario de la Real Federación Andaluza de Fútbol por una buena razón. Una de las frases del estribillo de este himno dice textualmente: “Y es que nos une la misma pasión…”. Cualquier aficionado al fútbol que acudiera a presenciar el encuentro o lo siguiera por streaming, podría ser consciente de que es un lujo poder ver jugar a jugadoras como Aitana Bonmatí, Laura Domínguez, Sandra Hernández, Bea Beltrán o las hermanas Garrote, por citar algunas. Jugadoras de un nivel superlativo a las que, en efecto, les une la misma pasión, el fútbol.

 

No es exagerado, en absoluto, decir que ninguna defraudó. Más bien todo lo contrario. El espectáculo que se pudo ver en la mañana del domingo fue de tal magnitud que nos negamos rotundamente a ponerle apelativo a la palabra ´fútbol´. Ya no podemos referirnos a este deporte como simplemente ´femenino´, ese hermano pequeño del que acapara todos los focos, ese que tiene por protagonistas a hombres y no a mujeres. La final del Campeonato de España de selecciones territoriales de 2015 y para todos los que tuvieron el placer de disfrutarla, ya no era un partido de fútbol femenino. Lo que se vio el domingo no tenía etiquetas, no tenía rótulos ni marcas. No era fútbol femenino, era FÚTBOL, así de rotundo, así de claro. Las dos selecciones dieron una buena muestra del nivel que atesoran y, hoy por hoy, después de tantas batallas, de tantas comparaciones, de tanto cotejo y equiparación con él, mal llamado, ´otro fútbol´, después del partido tan excepcional que nos regalaron ambas selecciones, nos negamos a encasillar este deporte, nos negamos a etiquetarlo o clasificarlo. El domingo se pudo ver un gran partido de fútbol, un excelente partido de fútbol.

 

PRIMERA PARTE: AITANA Y SANDRA LLEVAN LA MANIJA. CATALUNYA MANDA

El partido comenzó con una selección catalana con la firme intención de gobernar el control del balón. Sabedoras del potencial madrileño en esta faceta, las de Lluís Cortés trataron de hacerse con el dominio para impedir actuar a las madrileñas. Sin balón, las pupilas de Alejandro López sufren y eso lo sabían bien en la expedición catalana que no perdieron ojo en la semifinal contra Asturias, donde Sofía Botija, Ana Lesmes y Lola Martin dieron una lección de control del balón, que desmontó por completo el entramado defensivo asturiano.

 

Aitana no fue de la partida contra Andalucía y lo notó el combinado catalán, que cambió con la salida de la internacional sub17. Cortés pudo ver, al igual que todos aquellos que vieron el partido, que prescindir de una jugadora tan talentosa es un lujo muy caro. Afortunadamente para los intereses catalanes, el seleccionador dio entrada a la 10 y Andalucía empezó a desfallecer. No parecía casualidad.

 

Para la final, Aitana fue titular y demostró que la decisión fue la correcta. Junto con Sandra Hernández, y desde el primer minuto, controlaron el mediocampo a tal nivel, que Sofía, Lesmes y Lola rara vez llegaban con claridad a la recuperación. Sin embargo, la primera ocasión fue de Madrid, con un pase de Sofi a la carrera de Laurita que la menuda atacante no alcanzó por centímetros. Fue el último servicio que Botija pudo hacer por la causa madrileña. A los 18 minutos recibió un golpe en la rodilla que le iba a impedir continuar y dejó el campo prematuramente. Yoli Albalat iba a ser la elegida por el preparador para sustituir a una de las jugadoras más destacadas del Campeonato de España.

 

La lesión de Sofía afectó en exceso a las madrileñas, que tardaron en encontrar la manera de superar la baja de la centrocampista del Madrid CFF. Para colmo, un saque de falta lejano, botado por Nuria Garrote fue rematado por Mariona, que adelantaba a Catalunya en el marcador, a los 29 minutos. Fueron los peores momentos de la selección madrileña, que seguían dominadas por un excelente juego del mediocampo catalán y con el peligro que llevaba Nuria Garrote, que mantenía ocupada a Bea Beltrán y a una de las centrales.

 

Afortunadamente para el cuadro rojiblanco, Marta Cazalla y Rocío Gálvez contaron con un gran trabajo de Lola, Lesmes y Yoli que impidió a las catalanas crear ocasiones claras ante Natalia. Carol y Beltrán sacrificaron su habitual juego ofensivo para impedir que el mejor juego del rival se tradujera en goles, en mayor ventaja. La única fuerza por delante de la línea divisoria era Laurita, que esperaba ansiosa un balón largo que le permitiera poner a prueba a Queralt e Ivanova.

 

Fue Pilar la que asustó a los aficionados madrileños con un gran disparo que se marchó muy cerca de la meta de Natalia y la réplica de Yoli Albalat, que se sacó un lanzamiento lejano, fuerte y bombeado, que a punto estuvo de batir a una atenta Marta Alemany, la ocasión que puso fin a la primera mitad.

 

Pese al dominio territorial de las catalanas, el buen trabajo defensivo dejó en pocas las ocasiones que recibió Natalia y Laurita y Yoli dejaron claro que Madrid no daba por perdido el partido. La baja de Sofía dio paso a los mejores minutos de las de Cortés pero no sumaron apenas ocasiones, lo que permitió a las actuales campeonas irse al descanso con la sensación agridulce de saberse dominadas pero vivas en el partido. A tenor de lo visto en la segunda mitad, pesó más lo segundo.

 

SEGUNDA MITAD: MADRID SE DESMELENA

Tras la reanudación, ya se pudo ver claramente el paso adelante de las chicas de Alejandro López. Maca, Yoli y Julia arroparon más a Laurita, que se había pasado la primera parte pegándose  en solitario con la defensa rival. Pese a este claro cambio de intención, la primera ocasión fue de Catalunya, en las botas de Aitana cuyo centro-chut se paseó por la portería madrileña después de una gran maniobra por la banda izquierda del ataque catalán.

 

El cambio de la madrileña hubo especialmente dos jugadoras que lo pusieron claramente de manifiesto. Julia Hernández y Bea Beltrán. Esta última se vino arriba y empezó a combinar con peligro con las medios, obligando a Sandra Hernández a salir de su posición ante el agujero que estaba creando la 17. Primer objetivo logrado: sacar a Sandra de las zonas de peligro era vital para las aspiraciones madrileñas y la llave la tenía Bea, que abrió la puerta, o la tiró a patadas, según se mire.

 

Una gran jugada suya a los 51 minutos, permitió marcar a Laurita pero el asistente levantó la bandera entendiendo con ello que el balón controlado por la lateral, había sobrepasado la línea de banda. Pese a las protestas de las jugadoras y de la grada, el colegiado hizo caso a su juez de línea e invalidó la jugada. Lo que podría ser pernicioso, al tratarse de un gol anulado en una final tan importante, se convirtió en la jugada que avivó aún con más tesón la presión madrileña.

 

Desde ese momento, tan solo desde lejos podía Catalunya tratar de hacer trabajar a Natalia ya que la salida de Sandra Hernández de esa posición, permitió a la defensa madrileña controlar mejor a las atacantes. Aun así, fue Sandra la que lo intentó pero Natalia no tuvo problema alguno para atajar el balón y la respuesta de Madrid, en las botas de Cazalla y Beltrán. La primera aprovechó un rechace para finalizar la jugada, con un disparo que no revistió peligro alguno y la lateral sacando brillo a su zurda con un lanzamiento de falta directa que atrapó Alemany. Ese fue el preludio del empate de las de la capital y el preludio del espectáculo de Julia Hernández. La 10 se marcó una gran jugada en el 65 y jugó con Laurita. Esta vio aparecer a Maca y le regaló un balón de oro que no desaprovechó la bigoleadora del viernes. Así empató Madrid y así empezó Catalunya a temer que se les venía encima lo que vino después. En 15 minutos, Madrid marcó tres goles y finiquitó la final cuando antes del descanso parecía tan complicado lograrlo.

 

No se había repuesto aún el equipo catalán cuando Julia volvió a sacar la varita mágica y vio el desmarque de Laurita, que había olvidado el cansancio, el sol y el resultado de repente. Recortó y marcó el 2-1 ante la alegría del banquillo, del campo y de la grada, donde se celebró por los madrileños y por los anfitriones andaluces. Quizá por la dura derrota del viernes, quizá por la presencia de Ana Lesmes, Silvia Mérida y Rocío Gálvez o tal vez por ambas cosas, los andaluces presentes se convirtieron en fervientes seguidores de la selección madrileña por 90 minutos.

 

Catalunya parecía ya entregar el partido, no por gusto, naturalmente, sino por el cansancio acumulado y el duro golpe de la remontada. Rocío Gálvez remató alto un lanzamiento de esquina de Bea Beltrán en lo que fue un ejemplo de lo afectadas que estaban las catalanas que hasta ese momento no le habían permitido un solo remate en acción de balón parado a las madrileñas. Más aún se incrementó esta sensación con el tercer gol, en el 78´. Julia regateó a Marta Alemany y centró al área para que Yoli rematara a puerta, Alemany, rehecha, le sacó el gol pero apareció Laurita para fusilar las redes y sentenciar definitivamente la final. Así lo entendió el técnico madrileño, que retiró a la goleadora, fundida y dio entrada a Silvia Mérida, situando una línea defensiva con 3 centrales, asegurando el llevarse la copa al centro de España.

 

Pilar Garrote trató de espolear a su equipo con un lanzamiento duro que atajó Natalia e Ivanova lo intentó de igual manera pero, a estas alturas de partido, Catalunya ya actuaba con corazón pero sin cabeza y con pocas piernas. Para colmo de males para las catalanas, Julia, en su salsa, le dejó el balón perfecto a Maca y esta vio perfectamente el apoyo de Yoli y le regaló el gol. Justo premio al trabajo realizado. Sustituir a Sofía Botija en una final del Campeonato de España no es un acto menor y Yolanda Albalat cumplió con creces. Maca se lesionó en la jugada del gol y tuvo que ser sustituida por Yaiza Relea, “Yiyi”, cuando los 10 últimos minutos de la final se antojaban fiesta para la madrileña. La grada, andaluces y madrileños, celebraba el título y el pitido final dio paso a la fiesta, a los cánticos y a los gritos e incluso a las lágrimas pero también dio paso a la deportividad, que, en realidad, no dejó de estar presente. Madrileñas y catalanas se respetaron antes, durante y después del encuentro. Cada una con sus armas, trataron de lograr el triunfo final. El premio cayó del lado madrileño en esta ocasión pero el partido fue un gran espectáculo y ambos conjuntos demostraron ser justos merecedores de enfrentarse en esta final. El público disfrutó en la grada pese al asfixiante calor reinante en tierras gaditanas, los que siguieron el partido por streaming también pudieron deleitarse con las grandes jugadoras que son parte del futuro del fútbol de nuestro país y el partido ya está en la memoria de aquellos que lo disfrutaron.

 

Lo decía el himno tantas veces repetido en Conil: “Y es que nos une la misma pasión…”. Gracias, Madrid. Gracias, Catalunya

 

Tony García

@tonymamarracho

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Comentarios   

 
xtre gongora
0 #1 crónica estupenda! !xtre gongora 02-06-2015 08:13
No se podía esperar menos de semejante apasionado del fútbol, futbol sin distinciones.
Personas como Tony hacen grande este deporte y nos ayudan tremendamente a terminar con la discriminación y la falta de atención, dedicación y confianza que tiene el deporte femenino.
Crónica, por otra parte, estupenda; completa, interesante y como no, trabajada con esmero y con pasión. ARRIBA EL FÚTBOL FEMENINO!. GRACIAS TONY!
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